martes, 27 de diciembre de 2011

Deportivo Quito Campeon 2011



Varios jugadores del Quito, artífices del campeonato logrado
Sociedad Deportivo Quito
DEPORTIVO QUITO
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Con la misma emoción que en 1964 cuando alzaron su primer título nacional, con la alegría embargante producto del título del año 1968, con la felicidad desbordante que sintieron con el bicampeonato de los años 2008 y 2009; con esos mismos factores presentes en sus corazones, muchos incluso con lágrimas en los ojos, así festejó la hinchada de Sociedad Deportivo Quito su quinto título nacional, que confirma a los chullas como uno de los mejores equipos del último lustro y como un grande del fútbol ecuatoriano.

La Plaza del Teatro, tradicional lugar de celebración de los hinchas de la academia, se llenó de fervor y cánticos este pasado 17 de diciembre, cuando la parcialidad chulla alargó la noche y celebró la quinta corona con alma, vida y corazón.
Pero lo que demostró la AKD en la final contra Emelec no fue más que la culminación de un año en el que el Quito supo sobrellevar adversidades, convertirlas en oportunidades, capitalizarlos como triunfos y coronarlas como alegría; alegría en forma de estrella, de campeonato, de gloria deportiva.
Fabián Bustos fue el encargado de tomar las riendas del Quito al inicio de la temporada, con un equipo que había hecho un esfuerzo económico importante al incorporar al mundialista Segundo Castillo en la temporada 2010 y mantenerlo para la temporada 2011, que además había hecho una gestión notable al mantener en el plantel a Juan Carlos Paredes; y que se anticipó a muchos clubes del medio al contratar al goleador Maximiliano Bevacqua.

Fernando Mantilla, presidente de la institución chulla aspiraba a mucho más que un tercer puesto con este equipo, pensaba que el club estaba para cosas más grandes, debido a esto rodó la cabeza principal del plantel, el técnico Bustos, para sorpresa de muchos. De la misma manera se liberó a los extranjeros que habían llegado para la primera etapa Gustavo Rodas, Luis Perea y Gonzalo Rovira, quiénes habían llegado con bastante buenos augurios, pero que en la cancha demostraron muy poco. El único extranjero ratificado para la segunda etapa del torneo fue Bevacqua.

En un movimiento que buscó llevar jerarquía al banquillo azul y grana, los directivos chullas se hicieron con los servicios del estratega argentino Carlos Ischia, campeón del apertura 2008 y de la Recopa Sudamericana 2008 al mando de Boca Juniors de Argentina.

Junto con Ischia, para la segunda etapa llegaron los refuerzos Nilo Carretero, Jorge Córdova y Matías Alustiza; de los cuales finalmente solo Alustiza gravitó y fue de gran importancia en el desarrollo de la segunda etapa, marcando goles importantes e incluso uno en la final del torneo.

De ahí en adelante la historia fue otra, 12 partidos invicto en la segunda etapa, 9 de ellos sin recibir goles; perdiendo muy pocos partidos y clasificándose a la final con varias fechas de anticipación. A pesar de haber quedado eliminados de la  Copa Sudamericana en primera fase, dentro del país fue un equipo arrollador.
Con un plantel numeroso que se dio el lujo de tener jugadores de primer nivel como Michael Jackson Quiñónez en la banca de suplentes y respaldados por su hinchada, el Quito hizo un espectacular segundo semestre, perdiendo apenas 4 partidos por campeonato nacional, tres de ellos con equipo suplente en las últimas fechas de la segunda etapa una vez clasificado para la gran final.

Un Marcelo Elizaga que tras varios años en Emelec, siendo uno de los porteros más regulares del país, nacionalizándose y llegando inclusive a la selección, nunca había logrado un título; respaldado por Adrián Bone que cuando tuvo que estar bajo el arco chulla respondió satisfactoriamente.
Una defensa que tuvo en Jairo Campos al gran bastión del bloque, un Luis Checa muy seguro y efectivo en las dos áreas, marcando también goles importantes; Isaac Mina en un nivel muy alto que incluso lo llevó a la selección nacional; y una de las gratas revelaciones del torneo, Pedro Pablo Velasco, lateral derecho juvenil que le dio categoría y sobriedad a la banda derecha del Quito.

El mediocampo del Quito sufrió la baja de Segundo Castillo que emigró hacia el Pachuca mexicano, pero encontró en Alex Bolaños al reemplazante ideal, quién le dio seguridad al mediocampo en la recuperación y distribución de la pelota; acompañado por Oswaldo Minda, resistido por unos y aplaudido por otros pero que a pulso de buenas actuaciones llegó incluso a la selección nacional y hoy por hoy está por emigrar a la MLS a jugar para las Chivas USA.

Un bloque ofensivo que sufrió una sequía por parte de su artillero Bevacqua, encontró en Fidel Martínez la velocidad, el desborde, la gambeta, el atrevimiento y la calidad que necesitaba para sobrellevar el mal momento de su referente de área; además Juan Carlos Paredes destacó durante toda la temporada por su velocidad y su buen juego, lo cual lo puso en la mira de varios clubes.

Finalmente, el caudillo, el líder innato, el símbolo, el portaestandarte, el capitán: Luis Fernando Saritama. Jugó su mejor temporada vistiendo la camiseta del equipo de sus amores, con gran capacidad de sacrificio, dándole gran orden al mediocampo del Quito y creando jugadas de gol y magia cada vez que la pelota llegaba a sus pies; el levantar el trofeo de campeón fue el mejor premio que pudo recibir, merecido por supuesto en recompensa por el gran año que tuvo.

Todos estos guerreros, liderados por un técnico de calidad mundial como Carlos Ischia fueron los grandes protagonistas de esa quinta estrella para la academia, de la gran campaña realizada y de ese orgullo que siente la hinchada chulla por alentar al campeón.

El objetivo inmediato del Quito es la Copa Libertadores 2012, donde enfrentarán a Vélez Sarsfield, Chivas de Guadalajara y Defensor Sporting; pero hoy no se piensa mucho en eso, hoy todo es felicidad en el Quito, hoy se piensa en que son campeones y campeón hay uno solo.
Hoy no se grita "Quito corazón", hoy se festeja al son del "Quito campeón".